Orden de los Siervos de María


Historia

La Orden fue fundada en el 15 de agosto de 1233 en la ciudad de Florencia, por los, así llamados, siete santos fundadores, quienes pertenecían a una especie de cofradía dedicada a la veneración de la Virgen María. Inicialmente eran un grupo de amigos, que decidieron optar por vivir el Evangelio, ante la situación de caos y enemistad que por esas épocas se vivía en Florencia. Los cofrades tomaron el nombre de Siervos de María, porque el día de su fundación se celebraba en la Iglesia católica la Asunción de la Virgen. Poco tiempo después, el 13 de marzo de 1249, recibieron la aprobación del papa Inocencio IV. Los frailes adoptaron un hábito negro y la Regla de san Agustín.

Se dice que los siete santos fundadores son un caso único en la Iglesia católica, pues son el único ejemplo de una orden religiosa fundada por siete personas y no por uno o dos fundadores. Los nombres de todos no se conocen con certeza, pero la tradición les ha llamado así: Buenhijo Monaldi, Bonayunta Manetti, Maneto dell’Antella, Amadio de los Amidei, Sosteño, Hugo, y Alejo Falconieri. El papa León XIII canonizó a los siete el 15 de enero de 1888. El más conocido de los siete fue Alejo Falconieri, quien vivió lo suficiente para ver expandida la Orden.

Servitas en España

No se sabe con certeza la fecha exacta de la llegada de los primeros Siervos de María a la Península Ibérica, pero se puede probar que el primer convento de los Siervos ha sido el de san Miguel en Cuevas de Cañart (Teruel) fundado en el año 1497. En el 1576 los Siervos de María están ya en Barcelona en santa Madrona para pasar luego en el 1618 al convento del Buen Suceso en el centro de la ciudad. En el año 1592 será fundado el convento de Belloch. Este convento, después del tratado de los Pirineos y consiguiente cambio en los limites territoriales, pasará bajo la jurisdicción de la provincia narbonense de los Siervos.

Así hacia el final del siglo XVI encontramos en España tres conventos de frailes y dos de monjas contemplativas: Sagunto (1489) y Valencia (1566). Fue en el 1600 cuando se produjo la más grande y definitiva expansión de la Orden en España, aunque limitada a los Reinos de Aragón (Cuevas de Cañart 1497 y Bolea 1658), de Valencia (Quart de les Valls 1612 y Montán 1612) y el principado de Cataluña (Barcelona 1618, Sant Boi 1609, Vilarodona 1607, Ampurias 1606, Marsá-Falset 1611-1623, y Bañolas 1638).

El máximo de los conventos de la provincia española en el 1600 fue de 12. Desde entonces hasta la supresión de Mendizabal del 1835 la provincia siempre estuvo compuesta de diez conventos.

Por lo que respecta al número de los frailes se sabe de la relación que el provincial hace al padre General sobre la situación de la provincia en el año 1768: había entonces 334 frailes, una de las más numerosas de la Orden.

Cuando en el 1835 tuvo lugar la supresión de las órdenes religiosas en nuestra provincia había 315 frailes. Después de la supresión muchos religiosos de nuestra provincia fueron acogidos por diversas provincias italianas, sobre todo en la provincia romana. Otros intentaron establecerse en tierra de misión: fr. Bernardo Rabascall e Fr. José Viñes llegaron hasta Mindanao y después a Calcuta, así como el P. Fr. Antonio Foguet que llegó a Arabia. Pero todos estos intentos no tuvieron éxito debido a la falta de personal.

Después de algún intento de volver a España durante el generalato del P. Stagni, será finalmente en el año 1943 cuando la Provincia Piamontesa, acogiendo la solicitud del P. General Alfonso Benetti, de restablecer de nuevo la presencia de los Siervos de María en España, aceptó hacerse cargo de esta fundación. Así el 11 de Marzo del mismo año llegaban a Madrid el P. General, el P. Anselmo Peaquin y el P. Carlo Zanetta de la Provincia Piamontesa y el P. Ildefonso Bartolini de la Provincia Romana. El Cardenal de Toledo Mons. Enrique Pla y Daniel confía a la Orden la parroquia de Puente del Arzobispo y otras dos vecinas a dicha población.

Un año después en el agosto del 1944, lo Siervos de María llegan a Quart de les Valls, a 35 Km de Valencia, encargándose del servicio a la parroquia. Así de este modo después de 109 años los Siervos volvían a un antiguo convento de la Orden. La Iglesia conventual fue quemada en el 1936 y el convento ocupado en parte por el municipio, parte por la escuela y parte por la canónica. En el 1950 dejaron este convento por una nueva fundación en la ciudad de Valencia. Hoy los Siervos de María se encuentran en Madrid, Denia, Plasencia, Valencia y Matola (en Mozambique).

Fuente: wikipedia y siervosdemaria.es