NTRO. PADRE JESÚS DE LAS CADENAS

La más antigua alusión a Nuestro Padre Jesús de las Cadenas es del siglo XVII y la encontramos en el testamento de Catalina de San Diego el 24 de enero de 1657, lo que hace suponer una devoción anterior. En él manda “así mismo cincuenta misas rezadas por mi alma, las cuales… quiero y es mi voluntad se digan en el convento de Nuestra Señora de la Merced por sus religiosos quitada la cuarta parte, que han de decir los señores clérigos, y, pido y encargo a los dichos Religiosos las digan en el altar del Santo Cristo de las Cadenas, que es el privilegiado”.

Leonor Buenaña manda en 1670 “se me digan tres misas de agonía en la Merced y que se digan en el altar del Santo Christo de las Cadenas”. Al igual, impone sobre una casa de su propiedad “una memoria de diez misas rezadas y dos cantadas en cada un año. Y las dos cantadas se digan el día del Señor San Joseph, la una en el altar de Nuestra Señora de las Merced y la otra en el altar del Santo Cristo de las Cadenas y las rezadas se digan en el discurso del año…”.

En el año 1735, hallándose en Huelva Fr, Manuel Terrero de Rosas, Obispo de Icossio, del Consejo de su Majestad, concedió indulgencias para esta imagen: “Concedemos cuarenta días de indulgencias a todas y qualesquiera personas, que resaren un credo delante de la imagen del Señor de las Cadenas que se venera en la Iglesia de Nuestra Señora de la Merced desta villa de Huelva. Dada en Huelva a 11 días de abril de 1735”.

Se desconoce su paternidad artística, aunque recientes hipótesis lo encuadran en la escuela gaditano-genovesa o en un posible origen portugués.  Ntro. Señor fue restaurado por D. José Antonio Roca en 1984, por el Taller Isbilia en 1994 y, finalmente, en 2015 fue sometido a una leve intervención por D. Pedro Manzano para adecuarlo al nuevo pedestal.

Los cultos que la Hermandad le dedica anualmente son el Besapiés el primer viernes de marzo, día del Señor Cautivo, y el Triduo a Nuestro Señor Jesucristo en años alternos.