| Sede Canónica | ||||||
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| Santa Iglesia Catedral | ||||||
La Hermandad de Nuestro Padre de las
Cadenas está erigida canónicamente en el templo catedralicio
de la Merced, un convento ftindado por el duque de Medina Sidonia, Alonso
Pérez de Guzmán en el año de 1605. En 1849 se utilizó
como cuartel y posteriormente residió la Diputación Provincial.
La Merced era la capilla del Hospital Provincial. Pedro Cantero Cuadrado,
primer obispo de Huelva, convirtió esta capilla en parroquia, para
ser en 1954 Catedral, año en el que el Papa Pío XII convirtió
a Huelva en diócesis.
En 1971 se realizó reformas en el templo a cargo de la Dirección General de Bellas Artes y la Diputación Provincial, en la que estaba al frente de las obras el arquitecto Rafael Manzano Martos. Durante las obras todas las actividades parroquiales se trasladaron a la canastilla del Colegio de San Vicente. De estilo barroco su interior, está formado por tres grandes naves cuyas paredes y techos se han dejado blanquear para darle más realce. La fachada principal muestra una portada con rica ornamentación, en cuyos lados hay unos cuerpos de torres, donde en el derecho está el reloj, dos ojos de buey y una ventana. En el izquierdo se distingue un ojo de buey en lugar del reloj. Los demás elementos los tiene en igual posición. Frontero al retablo de los Dolores, se encuentra en otro de 5,37 m. de ancho, el Cristo de las Cadenas. Consta de dos cuerpos, el inferior de tres calles, separadas por pfiastras y columnas, con hornacina central de arco trilobular y repisas adyacentes. En el ático hay una hornacina pequeña con San José. Esta pieza se construyó en 1767. Una parroquia de portada notable, donde las hornacinas con la ornamentación barroca que le rodea le da un cierto encanto. Está formada por tres cuerpos superpuestos y todos ellos con tres calles, el inferior en su calle central está la puerta principal que da paso al templo. La ordenación interior del recinto comprende ámbitos especiales de cinco tramos, crucera, cabecera con capillas acabadas en testero plano. La nave central está cubierta por bóveda de cañón con lunetos. Los arcos fajones descargan en el entablamiento y sobre éste pilastras de capiteles corintios adosadas a los machones que reciben a los arcos formeros de medio punt o, divisorios de naves. Sobre ellos aparecen los balconcillos de las tribunas colindantes. A los pies de la nave se extiende la tribuna del coro, cuyas alas laterales avanzan falsamente sobre capiteles corintios. El crucero exhibe en su centro una elegante cúpula sobre pechinas con decoración pictórica alusiva a santos de la orden. La gran cúpula se compone de elevado tambor, elemento cupuliforme y airosa linterna. El tambor encaja sus ventanales sobre pilastras pareadas. El altar exento, bajo la cúpula del crucero, goza de perfecta luminosidad. El presbiterio es de mármol rojo y gris. Tras el coro se dispone de una tribuna, destinada a capilla sacramental. En la decoración interior del templo destaca los motivos ornamentales. Entre ellos perduran formas mixtilíneas, de cierto sabor mudéjar, junto a otras típicas barrocas. El Santo Cristo del Buen Viaje aparece al culto en un pequeño retablo tallado en madera, dorado y policromado de 2,34 m de ancho. Está formado por un solo cuerpo, franqueado por estipes, con hueco de arco trilobulado bajo doselete y remate semicircular con hornacina central. Su decoración de cabezas aladas de ángeles y guirnalda de flores y frutas propios del siglo XVIII. |
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