I. LA DEVOCIÓN
A NTRA. MADRE, MARÍA STMA. DE LOS DOLORES ANTES DE LA FUNDACIÓN
DE LA V.O.T. DE SIERVOS DE MARÍA EN HUELVA.
Sin duda, la fundación de la V.O.T.
de Siervos de María Stma. de los Dolores del Convento de Ntra.
Sra. de la Merced de Huelva no fue un hecho casual ni fortuito, sino
que el propio pueblo de Huelva, de una forma u otra, demandó
esta erección.
Esta afirmación podemos efectuarla
rotundamente y sin miedo, teniendo en cuenta las numerosas muestras
de devoción que se suceden durante todo el período anterior
a la fundación de la Congregación y que, a su vez, dejan
claro que los inicios de la devoción a María Santísima
de los Dolores en la ciudad de Huelva tuvieron lugar en el Convento
de Descalzos de Ntra. Sra. de la Merced, templo que ha acogido entre
sus muros a nuestra Corporación desde tiempos fundacionales.
Inmensa era la devoción que despertaba en el pueblo la Bendita
Imagen de Mª Stma. de los Dolores, de autor anónimo gaditano-genovés.
Entre las muestras anteriormente nombradas
son verdaderamente significativas las mandas que aparecen en los testamentos
de D. Diego de Guzmán y Quesada, que en 1689 funda una memoria
de misas “que se han de decir en cada año en dicho convento
y por sus religiosos, el viernes de Dolores de Ntra. Sra.” o la
que aparece en el testamento de Dª Antonia María Hernández
el 1 de junio de 1748 que encarga: “item instituie y funda desde
el dia de su fallecimiento una memoria perpetua para en cada un año
se diga por su anima y en el dia de Ntra. Sra. de los Dolores, dos misas
resadas a cargo de convento de Nuestra Sra. de las Mercedes de esta
villa…..”.
Por otro lado, numerosas son las embarcaciones
de la época que aparecen bautizadas con los nombres de “Virgen
de los Dolores” o simplemente “Dolores”, hecho que,
desde entonces, viene sucediéndose hasta nuestros días,
y que podemos calificar de importante y muy significativo, si tenemos
en cuenta que, desde tiempo inmemorial, la base de la economía
de esta humilde ciudad costera se encontraba en la mar.
Se puede decir que éste es el ambiente
en que transcurren los siglos XVII y XVIII.
Hacia finales de este último es
cuando los Padres Mercedarios, respaldados por un grupo de fervientes
devotos, comienzan a realizar gestiones para fundar una Congregación
devota, en donde Ntra. Madre, María
Santísima en su Dulcísima advocación de los Dolores
est
uviese presente
.