| ESPIRITUALIDAD | |||
| HISTORIA DE LA ORDEN DE LOS SIERVOS DE MARÍA | |||
|
El más antiguo documento narrativo sobre el origen de la Orden, escrito probablemente por el prior general fray Pedro de Todi sobre 1317-1318, lleva por título “Legenda de origine Ordinus fratrum Servorun Virginia Mariae” (Leyenda sobre el origen de la Orden de los Siervos de la Virgen María). Es de notar que el término Legenda significa texto para ser leído.  En el momento de los orígenes de los Siervos de María, la presencia de movimientos religiosos en Florencia era intensa. Un grupo de siete laicos ALEJO, BONFILIO, AMADEO, BONAYUNTA, MANETO, SOSTENES y HUGO, abandonan familia, actividades y profesiones para retirarse a vivir juntos y en penitencia, pobreza y oración. Estos siete santos hombres construyeron en las piedras mismas unas pequeñas celdas donde habitaban y una capilla donde celebraban los oficios divinos y practicaban todos los ejercicios de piedad Mariana, ya que el espíritu que les unía era el amor y veneración hacia la Santísima Virgen, madre de Dios y verdadero ejemplo de humildad y servicio a los demás.  Cuenta la Legenda de origine, que la noche del 15 de
agosto de 1.233 se encontraban celebrando la vigilia de la Asunción
de Nuestra Señora, cuando se les presentó la Santísima
Virgen y les comunicó su deseo de que fundasen una Orden para
venerar sus Dolores y estar al servicio de los más necesitados,
para ello, les dio las reglas de San Agustín y el hábito
negro que compadeciera su dolor.  Ellos buscaron dar testimonio visible de comunión
fraterna. Lugar de su retiro fue Cafaggio, donde actualmente surge en
Florencia la basílica de la Anunciación. Posteriormente,
en busca de una mayor soledad, se retiraron en el Monte Senario y, gracias
al creciente número de personas que se unieron a ellos, fundaron
nuevas comunidades.  El Papa Benedicto XI, dominico, el 11 de febrero de 1304, con la bula Dum Levamos aprobó la Regla y las Constituciones de los Siervos de María. Por estas fechas, la vida de la Orden estuvo marcada por la presencia de figuras ejemplares de frailes, cuya vida ha sido transmitida por importantes documentos históricos. Se puede recordar a Santa Juliana Falconieri (fundadora de la rama femenina) y San Peregrino Laziosi.  En 1424, con la bula Apostólicae Sedis providentia, Martín V ratifica la existencia y la organización de la Tercera Orden, hoy llamada Orden Seglar de los Siervos de María. Figuras insignes de los Siervos de María en el siglo XV fueron el prior general Antonio Alabanti que, el 27 de mayo de 1487, obtuvo de Inocencio VIII el llamada Mare mágnum, es decir, la bula Apostolicae Sedis intuitus que contenía todos los privilegios pontificios concedidos hasta entonces a la Orden. También se le atribuye la idea de que los Siervos de María participaran en la Evangelización del Nuevo Mundo, apenas descubierto por Cristóbal Colón.  En el siglo XVIII se conoce un gran desarrollo hacia el culto de los santos y beatos de la Orden, gracias a la canonización, el 27 de diciembre de 1726, de San Peregrino Laziosi y, en 1737, de Santa Juliana Falconieri.  Al final del siglo XVIII y en la primera década del XIX, por las supresiones impuestas, la Orden verá clausurada gran parte de sus conventos. 1815 marca el inicio de un restablecimiento hasta los años sesenta del siglo XX. En el centro de este amplio período se coloca la canonización de los Siete Santos Fundadores. León XIII, en 1884, establece que los siete Fundadores pueden ser canonizados como uno solo, por lo tanto se consideran suficientes cuatro milagros. La canonización tuvo lugar en Roma el 15 de enero de 1888. Estuvo presente en el rito fray Antonio M. Pucci, que morirá cuatro años más tarde y que en 1962 será canonizado.  En el siglo XX la Orden llega a los cinco continentes y asume un creciente compromiso misionero y el de las nuevas fundaciones. Después del Concilio Vaticano II, la Orden procede a la revisión de las propias Constituciones que concluye con la aprobación de la Santa Sede en 1988.  En 2001 tiene lugar la beatificación de sor María Guadalupe Ricart Olmos (2001), claustral española, mártir durante la guerra civil de España.  Fuentes: servidimaria.org y servitascadiz.com
|