ESPIRITUALIDAD
HISTORIA DE LA ORDEN DE LA MERCED

 

     Se fundó la Orden de la Merced, en la catedral románica de Barcelona, el 10 de agosto de 1218. Su Fundador, San Pedro Nolasco, con un grupo de laicos y con el apoyo del joven Rey Jaime I, y del Arzobispo Berenguer de Palou, llevó a cabo la creación de una Orden Laical para la redención de cautivos cristianos. Pedro Nolasco tuvo una visión de la Santa Virgen en la que le pidió que fundase una orden dedicada especialmente a la redención de cautivos. Su confesor, San Raimundo de Peñafort, el canónigo de Barcelona, le alentó y asistió en este proyecto al tiempo que el rey Jaime I le ofreció su protección. Los citados nobles ya se habían convertido en los primeros monjes de la orden y habían establecido su cuartel general en el convento de Santa Eulalia de Barcelona, erigido en 1232.


     La Orden estaba formada por clérigos y laicos o caballeros. Los monjes vestían hábito, escapulario y esclavina de color blanco. Estos religiosos siguieron la regla elaborada para ellos por San Raimundo de Peñafort. La orden fue aprobada primero por Honorio III y después Gregorio IX, desde Perusa, confirmó solemnemente la Orden de la Merced el 17 de enero de 1235, concediéndose la Bula de confirmación la cual prescribía la regla de San Agustín, incluida en las Constituciones. San Pedro fue el primer superior, adoptando el título de General e instituyó el oficio de Redentor, título dado al monje enviado a las tierras de los musulmanes para tratar el rescate de presos. En Asamblea electiva, los 259 frailes mercedarios -laicos y clérigos- manifiestan su deseo mayoritario en elegir a un General clérigo, en 1317, un siglo después de la fundación. Raimundo Albert, nuevo General, mandó redactar nuevas Constituciones (1327). Desde entonces, la Merced es canónicamente Orden clerical, aunque admita "Hermanos seglares como Religiosos", en igualdad fraterna.

     El desarrollo de la orden fue inmediato y se extendió a través de Francia, Inglaterra, Alemania, Portugal y España. A medida que los musulmanes reculaban se fueron creando nuevos conventos mercedarios.

     Ya desde el segundo viaje colombino, iba, al menos, un mercedario como Capellán del Almirante. En el año 1493 el Padre Jorge de Sevilla llega a América. Es el primer mercedario que abre camino de expansión redentora en el Nuevo Mundo. Desde 1514 existe un convento en santo Domingo. Se fundaron gran cantidad de conventos en toda América. Después se crean ya Cuatro Provincias que, a su vez, se organizan en Doctrinas. Dos características propias: la Merced colaboró, con la plata que llegaba de América, a la redención de cautivos y logró que arraigase profundamente la devoción a Nuestra Señora de la Merced.

     El padre Antonio Velasco fundó un convento de monjas de Nuestra Señora de la Merced en Sevilla en 1568, siendo una de sus primeras superioras Santa Ana de la Cruz. La rama reformada también fundó casas de Monjas Descalzas o de monjas de clausura. Las terciarias femeninas regresaron a los primeros pasos de la orden. Se calcula que la Orden de la Merced, hasta vísperas de la Revolución Francesa, redimió unos 70.000 cautivos. Los bienes que poseía eran, en realidad, bienes para la redención. En virtud de su "cuarto voto", cada mercedario profesaba "quedar en rehenes, si fuere preciso, en lugar de un cautivo, sobre todo si su fe peligraba". Hoy sigue vigente este cuarto voto.


     Actualmente la orden consta de una provincia y una viceprovincia en Europa y cuatro provincias y dos viceprovincias en América, con treinta y siete conventos y alrededor de 500 a 600 miembros. A día de hoy la Orden mercedaria cuenta con más de 30.000 miembros repartidos por Europa, América, África y Asia. En las llamadas "nuevas formas de cautividad", sigue ocupándose, preferencialmente, de los Refugiados, exiliados, inmigrantes, prisioneros, "Meninos de rua" (Brasil), y de aquellos que están faltos de libertad, o cuyos derechos fundamentales son conculcados.


     Además del fundador San Pedro Nolasco, también destacan San Ramón Nonato, el más famoso de los monjes consagrados al trabajo de rescatar cautivos; San Bernardo de Corbario; San Pedro Pascual, Obispo de Jaén, martirizado en 1300. Los escritores fueron numerosos, especialmente en la España y Latinoamérica del siglo XVII. la Merced tuvo Catedráticos en las más célebres Universidades de España, Francia y América. Entre los personajes más destacados figura el famoso dramaturgo Tirso de Molina (Fray Gabriel Téllez), autor de más de 400 comedias, "Cigarrales de Toledo"(1624), "Deleitar aprovechando"(1635), "Historia de la Orden", manuscrita y editada en 1974. Otros: Alonso Remón, Interián de Ayala, cofundador de la Real Academia de la Lengua (siglo XVIII), Juan Suárez de Godoy, Francisco Zumel (Teólogo salmantino del siglo XVI), Jerónimo Pérez, profesor de los primeros Jesuitas, Gaspar de Torres y Melchor Rodríguez de Torres, Obispos y místicos, escritores ambos, que trataron a Santa Teresa, etc.


     Fuentes: The Catholic Encyclopedia, Volume I, y Mercedarios.net