En 1915 la Hermandad del Señor de las Cadenas
y Mª Santísima de los Dolores acuerda nombrar Hermano Mayor
Honorario al Sr. Arcipreste de Huelva, D. Manuel González García.
Una representación de la Hermandad le hace entrega del nombramiento.
D. Manuel se muestra deferente, ofreciendo indulgencias a la Cofradía
y, en escrito dirigido a la Hermandad, en diciembre de 1915, asegura
que una de sus primeras bendiciones sería para ella.
Asimismo, rogó que el día que celebrara
misa en la Merced estuviera presidiendo el Altar Mayor la Bendita Imagen
de Nuestra Titular, Mª Santísima de los Dolores.
El 30 de enero de 1916, acudió el Beato Manuel González,
ya como obispo de Málaga, a confirmar en la Iglesia de la Merced,
con la presencia de los Oficiales de Gobierno de la Hermandad. En aquel
acto solicitó que la Hermandad socorriera a una mujer que acudió
a confirmar a sus dos hijos mellizos, cosa que se hizo a través
de un donativo entregado por manos de la Superiora del Hospital. Siempre
invocó la caridad en favor de los pobres, pero también
“en favor del más abandonado de todos los pobres: el Santísimo
Sacramento”. El acto de Confirmación lo terminó
el Beato Manuel dirigiendo frases de elogio a la Hermandad, que además
contribuyó, con un donativo, a la elaboración del anillo
episcopal que se le iba a regalar.
Desde el 8 de mayo de 2006 la Hermandad posee una reliquia del Beato,
donada por la comunidad de Misioneras Eucarísticas de Nazaret
de Huelva.
He aquí algunas pinceladas de su biografía:
Nació en Sevilla el 25 de febrero de 1877. El cuarto de cinco
hermanos en el seno de una familia humilde y profundamente religiosa.
Formó parte de los famosos «seises» de la catedral
de Sevilla, grupo de niños de coro que bailan en las solemnidades
del Corpus Christi y de la Inmaculada. En septiembre de 1889, ingresó
en el Seminario Menor de Sevilla. Escribió: “Si mil veces
volviera a nacer, mil veces volvería a ser sacerdote”.
Es ordenado por el Cardenal Spínola. Celebra su primera misa
el 29 de septiembre de 1901. Fue enviado por el arzobispo de Sevilla
a Palomares del Río, en el Aljarafe sevillano. La iglesia se
encontraba en el más grande abandono. Viendo esta situación
se arrodilló ante Jesús Sacramentado y pensó en
la cantidad de Sagrarios abandonados que habría en el mundo.
Es así como nace la semilla de su futura Obra.
Con 28 años es enviado por sus superiores a Huelva. La ciudad
tenía alrededor de 30.000 habitantes, apenas si era otra cosa
que un enclave colonial para la explotación de los yacimientos
mineros de la provincia, y estaba marcada por el fuerte contraste entre
la pobreza en que se debatían los naturales y la opulencia de
los colonizadores. Encuentra muchos niños sin escuela... a ellos
les dedica su principal atención fundando escuelas y organizando
catequesis con la ayuda de sus feligreses.
Impulsado por su sensibilidad eucarística se acercó a
la realidad. Se introdujo en ella como en un viaje de ida y vuelta:
de la vida retorna a la Palabra y al Sagrario y, de nuevo, retorna a
la realidad para transformarla evangélicamente. Siente como primera
exigencia hacerse presente físicamente entre los pobres, acercarse
a sus problemas y sufrimientos, sintonizar con sus angustias, encarnar
el mensaje evangélico en su lenguaje, elevarlos y dignificarlos
con la difusión de la cultura, hacerlos protagonistas de su propia
liberación, desencadenar movimientos de solidaridad y promoción.
En la cuaresma de 1910 don Manuel González García fundó,
siendo Párroco de San Pedro y Arcipreste de Huelva, la Obra de
las marías de los Sagrarios calvarios y redactó el libro
Lo que puede un cura hoy, dos de sus creaciones más originales.
La gran familia de la Unión Eucarística Reparadora, se
extendió rápidamente y don Manuel abrió camino,
sucesivamente a la Reparación Infantil Eucarística; los
sacerdotes Misioneros Eucarísticos Diocesanos en 1918; la congregación
religiosa de Misioneras Eucarísticas de Nazaret en 1921, en colaboración
con su hermana María Antonia; la institución de Misioneras
Auxiliares Nazarenas en 1932; y la Juventud Eucarística Reparadora
en 1939.
El 28 de noviembre de 1912 fue recibido en audiencia por S. S. Pío
X, a quien fue presentado como «el apóstol de la Eucaristía».
San Pío X se interesó por toda su actividad apostólica
y bendijo la Obra.
El Papa Benedicto XV lo nombra obispo auxiliar de Málaga el 6
de diciembre de 1915; recibe la ordenación episcopal el 16 de
enero de 1916. En 1920 fue nombrado obispo residencial de esa sede,
acontecimiento que decidió celebrar dando un banquete a los niños
pobres, en vez de a las autoridades.
El 5 de agosto de 1935 es nombrado obispo de Palencia por el Papa Pío
XI. En medio de una visita a Zaragoza en 1939 cae gravemente enfermo
por lo que se le traslada a Madrid, lugar en el que muere el 4 de enero
de 1940. Antes de morir pidió ser enterrado junto a un sagrario.
Cumpliendo su voluntad fue enterrado a los pies del sagrario de la Catedral
de Palencia.
El 29 de abril de 2001, S.S. Juan Pablo II beatificó a don Manuel
González García. Su fiesta litúrgica, que se celebra
entre las propias de la Diócesis de Huelva, es el 4 de enero.
Fuentes: “Seise, periodista, obispo y santo” de Fco. Ruiz
de la Cuesta; web Obispado de Huelva; web UNER; Huelva Mercedaria y
Servita. Doscientos años de Historia.